Tom Cruise rompe su propio mito en “Digger”, la sátira apocalíptica de Iñárritu que sacude Hollywood
El actor abandona su imagen de héroe para encarnar a un magnate responsable de una catástrofe global en la esperada película del director mexicano

SANTO DOMINGO.— Durante más de tres décadas, Tom Cruise ha construido una carrera basada en el control: del cuerpo, del riesgo y de su propia imagen como estrella indestructible. Pero en “Digger”, la nueva película de Alejandro G. Iñárritu, ese control se quiebra. Y lo hace de forma radical.
El primer tráiler, presentado por Warner Bros., no deja lugar a dudas: Cruise no solo interpreta a un personaje, sino que dinamita el arquetipo que lo convirtió en ícono. Su transformación en Digger Rockwell, un magnate energético desbordado de ego y poder, es física, tonal y simbólica. Barriga prominente, cabello blanco en retirada, acento sureño y una actitud que oscila entre lo grotesco y lo inquietante convierten al actor en una figura casi irreconocible.
Pero el verdadero riesgo no está en el maquillaje, sino en el fondo del personaje.
Rockwell es presentado como “el hombre más poderoso del mundo”, cuya empresa desencadena accidentalmente una catástrofe ecológica tras el colapso de un glaciar en Groenlandia. Lo que sigue no es solo un desastre ambiental, sino una crisis global que amenaza con escalar hasta una guerra nuclear. En medio del caos, el propio responsable intenta posicionarse como el salvador.
Ahí es donde Iñárritu afila su mirada.
El director, que regresa al cine en inglés una década después de The Revenant, define la película como una “comedia de proporciones catastróficas”. Y el tráiler respalda esa idea: diálogos cargados de ironía, un protagonista incapaz de dimensionar el daño que ha causado y una narrativa que apunta directamente al poder, la manipulación y la construcción del relato público.
En una de las imágenes más reveladoras del avance, el personaje parece más preocupado por la salud de su gato que por el colapso ambiental que él mismo provocó. El absurdo no es gratuito: es el núcleo de la crítica.
Para Cruise, el proyecto marca un punto de inflexión. El propio actor ha reconocido que se trata de uno de los mayores desafíos de su carrera, impulsado también por su admiración de larga data hacia Iñárritu desde Amores Perros.
“Nunca había tenido algo que me desafiara de esta manera”, confesó durante la presentación.
El reparto refuerza la ambición del proyecto. John Goodman interpreta al presidente de Estados Unidos, en una dinámica de presión directa sobre Rockwell para contener la crisis, mientras nombres como Riz Ahmed, Sandra Hüller, Jesse Plemons y Emma D’Arcy completan un elenco que mezcla peso dramático y versatilidad.
“Digger” no parece interesada en ofrecer respuestas cómodas. Más bien, apunta a incomodar. A cuestionar no solo a sus personajes, sino a una estructura de poder donde los responsables de las crisis también controlan las soluciones.
Y en el centro de todo, un Tom Cruise que, por primera vez en mucho tiempo, no busca salvar al mundo… sino explicar por qué lo destruyó.
Con esta apuesta, Iñárritu no solo firma su regreso, sino que coloca sobre la mesa una sátira feroz sobre el presente. Y Cruise, lejos de correr o saltar, decide esta vez caer.



