Dos años después, el crimen tiene condena, pero la familia de Runy Medina sigue sin encontrar sus restos
La investigación por la desaparición de la dominicana Runy Leidy Medina Pacheco terminó con una condena de 25 años contra su amiga Gisselle Victoria González

La desaparición de la dominicana Runy Leidy Medina Pacheco en Orlando, Florida, pasó de ser un caso de búsqueda de una mujer reportada como desaparecida a una investigación criminal que terminó con una condena por asesinato, aunque todavía permanece sin respuesta una de las principales interrogantes para su familia: ¿dónde está el cuerpo de Runy?
Medina Pacheco había viajado desde República Dominicana hacia Estados Unidos con visa de turista y se alojaba junto a su amiga y compatriota Gisselle Victoria González, en el complejo de apartamentos Cadence Crossing, ubicado en Curry Ford Road, en Orlando.
El último contacto conocido de Runy con sus familiares se produjo el 25 de diciembre de 2022. Dos días después, el 27 de diciembre, González acudió a la Policía de Orlando para reportar su desaparición.
A partir de ese momento comenzó una búsqueda que incluyó alertas públicas y posteriormente recompensas dirigidas a obtener información que permitiera establecer el paradero de la dominicana.
Una desaparición rodeada de interrogantes
Desde las primeras etapas de la investigación surgió un elemento que posteriormente adquiriría importancia para los investigadores: una disputa relacionada con dinero entre las dos mujeres.
De acuerdo con los antecedentes del caso, González inicialmente cooperó con las autoridades y fue interrogada durante la investigación. En esa fase no fue presentada públicamente como responsable de la desaparición.
Sin embargo, el curso de las pesquisas comenzó a cambiar a medida que los investigadores encontraron inconsistencias en sus declaraciones y obtuvieron evidencias durante un allanamiento al apartamento que ambas compartían.
Según las autoridades, en el inmueble fueron localizados indicios que apuntaban a que allí se había producido un episodio violento.
La investigación se mantuvo abierta durante meses sin que apareciera el cuerpo de Medina Pacheco.
El dinero que terminó convirtiéndose en una pieza de la investigación
La declaración jurada utilizada en el proceso judicial recoge que González terminó admitiendo haber sustraído aproximadamente 2,500 dólares pertenecientes a Runy.
Los investigadores establecieron que Medina Pacheco la habría confrontado por ese dinero el día de Navidad y que posteriormente se produjo un enfrentamiento físico.
La versión presentada por la Policía sostiene que González causó la muerte de Runy durante ese altercado y que posteriormente realizó acciones destinadas a eliminar o alterar evidencias del hecho.
Entre los elementos señalados por los investigadores estuvieron rastros de sangre encontrados en el apartamento.
El hallazgo convirtió el lugar donde ambas mujeres habían convivido en una de las piezas centrales de la investigación, mientras la ausencia del cuerpo mantenía abierta una pregunta fundamental: qué ocurrió con los restos de la víctima después del presunto homicidio.
De una desaparición a una acusación de asesinato
El caso permaneció sin una resolución judicial durante casi dos años.
En noviembre de 2024, González fue arrestada en Hartford, Connecticut.
Las autoridades la acusaron de asesinato en segundo grado, manipulación de evidencia física y hurto mayor en relación con la desaparición de Medina Pacheco.
Para entonces, Runy continuaba oficialmente sin aparecer.
La acusación permitió reconstruir parte de la secuencia que, según los investigadores, condujo a su muerte, pero no consiguió resolver el destino final de su cuerpo.
La condena llegó, pero no la respuesta completa
En septiembre de 2026, González se declaró culpable de asesinato en segundo grado.
Posteriormente, el 30 de septiembre de 2026, un juez del condado de Orange la sentenció a 25 años de prisión, con crédito por los 665 días que ya había permanecido bajo custodia.
Durante la audiencia, González pidió perdón a los familiares de Runy.
La declaración de culpabilidad cerró una parte importante del proceso judicial: existe una condena por la muerte de Medina Pacheco y una persona cumple una pena de prisión por ese crimen.
Pero para la familia, la investigación aún deja una deuda fundamental.
Los restos de Runy Leidy Medina Pacheco continúan sin ser encontrados.
Ese vacío impide completar la historia de una mujer que viajó desde República Dominicana a Florida y cuyo rastro se perdió después de la Navidad de 2022.
Ahora, mientras González cumple una condena de 25 años, la familia mantiene la búsqueda de información que permita determinar dónde fueron llevados los restos de Runy y qué ocurrió después de su muerte.
El caso deja así dos escenarios distintos: la justicia penal alcanzó una condena, pero la investigación sobre el paradero de la víctima todavía no tiene un punto final.
Sigue leyendo

Cancilleria dominicana pide a Rusia información de 20 nacionales que estarían en guerra con Ucrania

Exfiscal acusado de recibir sobornos de acusado en caso SeNasa irá a juicio con garantía económica de RD$1 millón

El tragico final de Josnely Álvarez

