Entre 2019 y agosto de 2026 se registraon unos 3,156 sismos en RD: cinco de estos sobrepasaron los 6 puntos
Los registros del Servicio Geológico Nacional muestran que la magnitud 3.2 fue la más frecuente, mientras que el evento de mayor intensidad alcanzó 7.2 el 14 de agosto de 2021

David Ruiz
SANTO DOMINGO.— Un total de 3,156 eventos sísmicos aparecen registrados entre 2019 y agosto de 2026 en República Dominicana, según los Reportes de Eventos Sísmicos, 2019-2026, del Servicio Geológico Nacional (SGN), una base que permite observar cómo se ha comportado la actividad sísmica registrada en país y su entorno durante este período.
El análisis de los datos revela una característica dominante: la actividad sísmica registrada está compuesta principalmente por movimientos de magnitud moderada, mientras que los terremotos de mayor magnitud constituyen una proporción reducida del conjunto.
De los 3,156 eventos analizados, 1,618 tuvieron magnitudes entre 3.0 y 3.9, equivalentes al 51.3 % del total.
Otros 882 sismos, el 27.9 %, estuvieron entre magnitudes 2.0 y 2.9.
En consecuencia, 2,500 de los 3,156 eventos —cerca del 79.2 %— se concentraron entre magnitudes 2.0 y 3.9.
La distribución disminuye considerablemente a medida que aumenta la magnitud. Los eventos entre 4.0 y 4.9 sumaron 363, mientras que solamente 27 alcanzaron magnitud 5.0 o superior.
La magnitud 3.2 fue la más frecuente
El comportamiento de la serie muestra una concentración particularmente marcada alrededor de la magnitud 3.
La magnitud 3.2 fue la más repetida, con 220 registros durante el período analizado.
Le siguieron la magnitud 3.1, con 196 eventos; 3.3, con 190; 3.4, con 188; y 3.5, con 175.
Estos datos indican que los movimientos de magnitud cercana a 3 constituyen el núcleo de la actividad registrada en el catálogo.
La magnitud promedio de los 3,156 eventos fue de aproximadamente 3.12, mientras que la mediana se situó en 3.2.
Es decir, la mitad de los registros tuvo una magnitud igual o inferior a 3.2.
El terremoto más fuerte alcanzó 7.2
El evento de mayor magnitud registrado en la base ocurrió el 14 de agosto de 2021, cuando un sismo alcanzó magnitud 7.2.
El registro del SGN ubica este evento a una profundidad de 10 kilómetros, con coordenadas de 18.4079° de latitud norte y -73.4753° de longitud oeste.
La magnitud 7.2 representa un caso excepcional dentro del conjunto analizado.
En los ocho años considerados solamente cinco eventos alcanzaron magnitud 6.0 o superior.
Esto representa aproximadamente 0.2 % de los 3,156 registros.
En tanto, los sismos de magnitud 5.0 o superior sumaron 27, equivalentes a menos del 1 % del total.
La diferencia entre ambos extremos muestra una característica conocida de los catálogos sísmicos: los eventos pequeños son mucho más numerosos que los terremotos de gran magnitud.

2021-2023 concentraron la mayor cantidad de registros
La distribución cronológica muestra un período de elevada concentración de eventos entre 2021 y 2023.
Los registros disponibles contabilizan:
Año | Eventos registrados |
|---|---|
2019 | 89* |
2020 | 280 |
2021 | 599 |
2022 | 732 |
2023 | 689 |
2024 | 198* |
2025 | 194 |
2026 | 160 |
Total | 3,156 |
El año con mayor cantidad de registros correctamente identificables en la serie es 2022, con 732 eventos, seguido por 2023, con 689, y 2021, con 599.
A partir de 2024 se observa una reducción significativa en el número de registros: 198 ese año y 194 durante 2025.
En 2026 aparecen 160 eventos hasta agosto, por lo que todavía no es comparable directamente con los años completos.
¿Existe una tendencia sísmica?
Los datos permiten identificar una tendencia de concentración temporal, pero no permiten afirmar que República Dominicana esté entrando en una etapa permanente de mayor o menor actividad sísmica.
Entre 2021 y 2023 se produjo una concentración importante de registros, seguida por una reducción desde 2024.
Sin embargo, cantidad de sismos registrados y riesgo sísmico no son exactamente lo mismo.
Un mayor número de movimientos de magnitud pequeña no significa necesariamente que esté próximo un terremoto de gran magnitud. De igual manera, una disminución en el número de registros durante determinado período no significa que el riesgo haya desaparecido.
Para establecer una tendencia sísmica de largo plazo sería necesario considerar, además, factores como la cobertura de la red de monitoreo, cambios en la instrumentación, criterios de detección y localización de los eventos, profundidad, distribución geográfica y relación con las principales fallas tectónicas.
Un dato que marca la diferencia
La lectura más significativa de los datos es la enorme diferencia entre los sismos pequeños y los de mayor magnitud.
Más de la mitad de todos los eventos registrados fueron de magnitud 3.0 a 3.9, mientras que solamente 27 alcanzaron magnitud 5 o superior.
El comportamiento puede resumirse de esta manera:
3,156: total de eventos registrados.
1,618: magnitudes entre 3.0 y 3.9.
220: eventos de magnitud 3.2, la más frecuente.
27: sismos de magnitud 5.0 o superior.
5: eventos de magnitud 6.0 o superior.
1: evento de magnitud 7.2, el máximo de la serie.
2022: año con mayor cantidad de registros identificables, con 732 eventos.
Lo que los datos sí permiten concluir
El catálogo del SGN evidencia que la actividad sísmica registrada en el período 2019-agosto de 2026 estuvo dominada ampliamente por movimientos de magnitud moderada.
También muestra un período de mayor concentración entre 2021 y 2023 y una reducción posterior en el número de eventos registrados.
Pero el dato más importante desde la perspectiva de prevención es que la baja frecuencia de los terremotos de gran magnitud no elimina el peligro sísmico.
La ocurrencia de un evento de magnitud 7.2 dentro del período analizado demuestra que, aunque los grandes terremotos sean estadísticamente poco frecuentes frente a los movimientos de magnitud 2 y 3, forman parte del comportamiento sísmico que debe considerarse en la planificación y prevención de riesgos.
Por ello, los datos del SGN deben leerse no como una herramienta para predecir cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto, sino como un registro histórico que permite identificar frecuencia, magnitud, concentración temporal y comportamiento de la actividad sísmica observada.
Fuente
Portal de Datos abiertos: Servicio Geológico Nacional (SGN), — Reportes de Eventos Sísmicos, 2019-2026.
Elaboración y análisis de datos: procesamiento de los registros contenidos en la base suministrada, con cálculo de frecuencias, distribución por magnitud y comportamiento temporal.
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