PLD expresa preocupación eventual terremoto de gran magnitud afecte al país
La organización recordó que el territorio dominicano se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica del Caribe y que la historia de la isla de La Española registra terremotos de gran magnitud

SANTO DOMINGO.– El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) advirtió este lunes que la República Dominicana no puede continuar postergando la preparación frente a un eventual terremoto de gran magnitud y llamó al Gobierno a convertir la prevención sísmica en una política de Estado.
La advertencia fue formulada durante la acostumbrada rueda de prensa de los lunes del PLD, donde el vicepresidente de la organización, Temístocles Montás, leyó un documento en el que se plantea la necesidad de evaluar y reforzar la infraestructura crítica del país, fortalecer las instituciones de gestión de riesgos y garantizar el cumplimiento de las normas de construcción.
Montás estuvo acompañado por el secretario general del PLD, Johnny Pujols, y los dirigentes Celenia Vidal, Yván Lorenzo, Radhamés Camacho, Andrés de la Mercedes, Alfonso Ureña, Ramón Pepín y Francis Jorge.
“No podemos saber cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto, pero sí sabemos que ocurrirá”, afirmó el PLD, al advertir sobre la vulnerabilidad sísmica de República Dominicana.
La organización recordó que el territorio dominicano se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica del Caribe y que la historia de la isla de La Española registra terremotos de gran magnitud, entre ellos los que destruyeron La Vega y Santiago en 1562, el terremoto de 1751 que afectó Azua y Santo Domingo, el sismo de 1842 en la región Norte y el terremoto de Samaná de 1946, acompañado de un tsunami.
El PLD también recordó el terremoto ocurrido el 22 de septiembre en las proximidades de Puerto Plata, de magnitud estimada entre 6.4 y 6.5, que provocó daños en Puerto Plata y Santiago.
“Los terremotos son inevitables, pero las catástrofes pueden reducirse”
La organización opositora sostuvo que las experiencias de Haití y otros países de la región demuestran que el impacto de un terremoto no depende únicamente de su magnitud, sino también de la calidad de las construcciones, la capacidad de respuesta institucional y el nivel de preparación de la población.
“Los terremotos son inevitables, pero las grandes catástrofes pueden reducirse significativamente cuando los países invierten de manera sostenida en prevención”, señala el documento.
En ese sentido, puso como ejemplo el terremoto de Haití de 2010, al considerar que aquella tragedia evidenció cómo la combinación de construcciones vulnerables, instituciones insuficientemente preparadas y escasa inversión preventiva puede convertir un fenómeno natural en una crisis humanitaria de enormes proporciones.
El PLD también llamó la atención sobre los recientes eventos sísmicos registrados en países de la región y sostuvo que constituyen una señal de alerta para República Dominicana.
“La prevención no puede seguir siendo una tarea secundaria. Debe asumirse como una política de Estado”, planteó la organización.
Alerta por vulnerabilidad de edificaciones
Uno de los principales puntos de preocupación expresados por el PLD es la existencia de miles de edificaciones construidas antes de la aplicación de los actuales criterios de diseño sismorresistente.
La organización señaló que hospitales, escuelas, edificios públicos, viviendas multifamiliares, puentes y otras infraestructuras esenciales fueron levantados bajo estándares técnicos diferentes a los actuales y que muchas de estas estructuras no han sido sometidas a evaluaciones integrales de vulnerabilidad.
El documento también cita una estimación atribuida al Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), según la cual alrededor del 80 % de las obras privadas en el país se construyen de manera informal o ilegal.
A juicio del PLD, esta situación representa un riesgo adicional debido a la falta de planos aprobados, estudios geotécnicos y supervisión técnica adecuada en una parte importante de las construcciones.
“La principal diferencia entre un desastre de enormes proporciones y un evento manejable no reside únicamente en la magnitud del sismo”, advirtió el partido.
Según el documento, esa diferencia está relacionada con la fortaleza institucional, la calidad de las edificaciones, la protección de la infraestructura crítica y la preparación de la ciudadanía.
Cinco medidas para reducir el riesgo
El PLD propuso al Gobierno impulsar una Gran Política Nacional de Resiliencia Sísmica, con acciones permanentes y recursos específicos.
Entre las medidas planteadas figuran:
Crear un Inventario Nacional de Infraestructura Crítica, que permita identificar hospitales, escuelas, edificios públicos, puentes, presas y otras instalaciones estratégicas, clasificándolas según su nivel de vulnerabilidad.
Implementar un Programa Nacional de Evaluación y Reforzamiento Estructural, comenzando por hospitales, centros educativos, instituciones públicas e infraestructuras esenciales para la respuesta ante emergencias.
Fortalecer las instituciones responsables de la gestión de riesgos, mediante mayores recursos humanos, tecnológicos y financieros.
Garantizar el cumplimiento estricto de las normas de construcción, mediante mecanismos efectivos de supervisión, inspección y control de calidad.
Incorporar la educación y la preparación ciudadana frente a terremotos, mediante simulacros periódicos, protocolos de actuación y programas de formación en escuelas, universidades y comunidades.
La organización también propuso integrar la reducción del riesgo sísmico en la planificación del desarrollo nacional, incluyendo el ordenamiento territorial y el diseño de nuevas obras públicas.
PLD reconoce avances, pero pide ir más lejos
El partido reconoció que República Dominicana ha dado pasos importantes en materia de prevención, entre ellos la existencia del Reglamento Sísmico R-001, actualizado mediante el Decreto 201-11, y el fortalecimiento de las capacidades institucionales para evaluar vulnerabilidades y responder ante emergencias.
Sin embargo, consideró que estos avances “no son suficientes” frente a la vulnerabilidad acumulada en el territorio nacional.
El PLD planteó, además, que República Dominicana procure cooperación técnica de países con amplia experiencia en materia de resiliencia sísmica, particularmente Japón y Chile, para aprovechar sus conocimientos en prevención, construcción sismorresistente y respuesta ante desastres.
“No se trata de generar alarma ni de sembrar incertidumbre. Se trata de asumir (...) que la mejor política frente a los terremotos consiste en prepararse antes de que ocurran”, expresó el documento.
“¿Improvisación o planificación?”
El PLD sostuvo que su planteamiento no responde a intereses partidarios ni a una coyuntura política, sino a la necesidad de establecer una estrategia nacional de largo plazo para proteger vidas y garantizar la continuidad de los servicios esenciales ante un eventual desastre.
Advirtió que un terremoto de gran magnitud podría afectar simultáneamente hospitales, puertos, aeropuertos, puentes, redes eléctricas, telecomunicaciones, escuelas y centros gubernamentales.
“La República Dominicana no puede evitar que ocurra un terremoto. Lo que sí puede hacer es decidir, desde ahora, si enfrentará ese desafío con improvisación o con planificación; con vulnerabilidad o con resiliencia”, sostuvo el PLD.
La organización concluyó que la historia sísmica del país ha proporcionado suficientes advertencias y que corresponde ahora transformar esas lecciones en decisiones concretas.
“La prevención no puede seguir esperando”, sentenció el documento leído por Temístocles Montás durante la rueda de prensa.
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