NO TODO MERECE UNA RESPUESTA
Aprender a distinguir cuándo hablar construye y cuándo hacerlo solamente alimenta el conflicto

Cristina B. Drew
Muchos somos los que comenzamos el día buscando paz, pero antes de terminar el primer sorbo de café ya estamos discutiendo por un mensaje, una publicación o un comentario que no nos gustó.
Y así, sin darnos cuenta, entregamos nuestra tranquilidad a cualquiera que tenga la capacidad de provocarnos.
No todo comentario necesita una explicación. No toda crítica merece una defensa. Y no toda persona que te provoca merece acceso a tus emociones.
Proverbios 15:1 nos recuerda que una respuesta suave puede calmar el enojo. Eso no significa permitir abusos ni guardar silencio ante las injusticias. Significa aprender a distinguir cuándo hablar construye y cuándo hacerlo solamente alimenta el conflicto.
Hoy, antes de responder, pregúntate: ¿quiero resolver algo o simplemente demostrar que tengo razón?
Que tu paz no dependa del comportamiento de los demás.




