OMOIYARI: LA CONSIDERACIÓN QUE NOS FALTA
No toda ayuda es bondadosa. A veces es un control disfrazado de generosidad.

En Japón, existe una palabra que expresa una forma de consideración que va más allá de hacer algo por alguien, esa palabra es: Omoiyari.
Consiste en pensar cómo nuestras acciones afectan al otro, incluso cuando nadie nos obliga a hacerlo.
Puedes resolverle un problema a una persona y hacerla sentir inútil. Decirle una verdad y usarla para humillarla. Dar mucho y convertir cada favor en una deuda emocional.
No toda ayuda es bondadosa. A veces es un control disfrazado de generosidad.
Esta diferencia también importa en nuestra manera de entender el amor bíblico. La Escritura no nos llama simplemente a hacer cosas por los demás, sino a actuar con un amor que se refleje en nuestra manera de tratarlos.
Por eso, Pablo nos exhorta:
«Todas vuestras cosas sean hechas con amor».
1 Corintios 16:14 (RVR1960)
Esto significa que nuestras buenas acciones también deben examinarse: ¿ayudamos para aliviar una carga o para sentirnos superiores? ¿Damos con generosidad o esperamos obediencia, gratitud y reconocimiento a cambio?
El amor no se demuestra solamente por lo que entregas, sino también por la dignidad que preservas en quien lo recibe.
Hoy reflexiona: cuando ayudas, ¿la otra persona encuentra alivio o termina sintiéndose en deuda contigo?
Porque la bondad auténtica no necesita colocar al otro por debajo para demostrar que tú estás por encima.
¡CAFECITO! ☕
Cristina B. Drew
Un Cafecito con Cristina




