NO PUEDES CONTROLAR TODO, PERO SÍ CÓMO RESPONDES
Sentir enojo o frustración son emociones muy humanas. Lo importante es no permitir que esas emociones gobiernen nuestras decisiones.

Sales de casa y encuentras un tráfico interminable. Llegas al trabajo y alguien te recibe de mal humor. Luego, un mensaje te incomoda y terminas descargando tu frustración con quien no tiene culpa de nada.
Y así, sin darte cuenta, permites que situaciones fuera de tu control determinen tu actitud.
¿Cuánta energía desperdiciamos preocupándonos por lo que otros hacen, piensan o dicen, o por cosas que todavía ni siquiera han sucedido?
Proverbios 16:32 nos recuerda que tener dominio propio es una fortaleza mayor que conquistar una ciudad. Porque no siempre podemos elegir lo que nos sucede, pero sí podemos aprender a elegir cómo responder.
Sentir enojo o frustración son emociones muy humanas. Lo importante es no permitir que esas emociones gobiernen nuestras decisiones.
Hoy pregúntate: ¿esto está bajo mi control? Si no lo está, ¿por qué permitir que me robe la tranquilidad?
No puedes controlar todo lo que sucede a tu alrededor, pero puedes aprender a controlar cómo reaccionas.
¡CAFECITO! ☕
Cristina B. Drew
Un Cafecito con Cristina




